Cuba camino al Congreso de la ASSITEJ en el 2023

En los días 13 y 14 de diciembre se celebró un encuentro y reunión entre el Secretario General de ASSITEJ, Louis Valente y el ejecutivo del Centro Cubano de la ASSITEJ, con el objetivo de trazar estrategias para que Cuba pueda obtener la sede del congreso de nuestra asociación en el 2023.

Louis Valente, Secretario General de ASSITEJ

El día 13 en el horario de la mañana se realizó una reunión en el Consejo Nacional de las Artes Escénicas a la que asistieron además de Louis Valente, Lillitsy Hernández (Vicepresidenta del CNAE), Irene Borges (Presidenta del Centro Cubano de la ASSITEJ), Luis Emilio Martínez y Nelson Álvarez (vicepresidentes del Centro Cubano de ASSITEJ) y Wilfredo Rodríguez (Secretario general del Centro Cubano de la ASSITEJ).

En dicha reunión, el Secretario General de ASSITEJ Internacional expuso la importancia de un congreso de la asociación para Cuba.

Explicó además la favorable situación geográfica del país, así como los logros de la Revolución en el trabajo con los niños. Uno de los objetivos de su visita fue constatar si el Centro Cubano de la ASSITEJ está preparado para asumir un congreso y dejó claro, que de obtener Cuba dicha sede, la atención del mundo estará hacia nosotros y es por ello una importante preparación durante los tres años anteriores.

Acerca de la realización de dicho evento, Louis Valente explicó que dentro del programa ocurre una especie de festival con un mínimo de 25 obras seleccionadas (5 nacionales y 20 internacionales), las que se deberán presentan 3 o 4 veces durante los días que dura el congreso. Se realizará además un amplio programa deconversatorios, conferencias, talleres, coloquios, etc. Al congreso se accede a partir de una convocatoria nacional. Dentro de él se hace la asamblea que tiene una duración de cuatro días. En la asamblea se elige el nuevo comité ejecutivo para un mandato de tres años. Un aspecto importante del congreso es la realización de las ceremonias de clausura y apertura. Una actividad importante es la realización del programa Next Generation, que abarca a los profesionales nuevos en ASSITEJ. Este es una especie de inserción a nuevos miembros del teatro profesional para niños y jóvenes, a bien de insertarse en el movimiento artístico profesional y en la organización.

El Secretario General de ASSITEJ Internacional explicó que Cuba tiene grandes posibilidades de obtener la sede del congreso en el 2023. Hasta el momento, Holanda, el otro país postulante, renunció a su candidatura a favor de Cuba, aunque aún falta algún tiempo y acciones concretas para poder obtener dicha sede. Louis Valente escuchó las explicaciones de los miembros del ejecutivo cubano acerca de la realización en Cuba del congreso en 1993 y cómo el país cuenta con los medios y la organización necesarios para su realización. En mayo del 2020, fecha del próximo congreso en Japón, se debe tener una propuesta de organización para el festival que serápresentada en la asamblea de dicho congreso a modo de convocatoria.

En esta reunión se acordó que La Habana fuese la sede del congreso en el 2023, ya que además de significar menos gastos de recursos, la capital cuenta con mejor infraestructura; no obstante, se previó que los participantes puedan tener un acercamiento al trabajo en las comunidades además de crear distintas subsedes en el país durante la realización del evento.

 

En la tarde se realizó la segunda etapa de la reunión. En esta ocasión en el salón de conferencias del Hotel Vedado. A este otro encuentro con el Secretario General de ASITEJ internacional, asistieron el resto de los miembros del ejecutivo del Centro Cubano, Adis Nuvia Martí, Carlos González y Daimany Blanco. A pedido de Louis Valente fueron invitadas otras personas en representación de organizaciones que pudieran estar involucradas con la realización del festival; si bien no todos pudieron asistir, entre los invitados estuvieron: Sara Miyares; Isabel Cristina Hamze, teatróloga y profesora del ISA; Gladys Casanova, contacto regional de La Habana y Presidenta de la Sección de Teatro para Niños y Jóvenes en la UNEAC; Irina Martínez Odio, periodista del informativo cultural del Noticiero Nacional de Televisión, María Elena López León profesora investigadora en Ciencias de la Comunicación de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana, Yumié Rodríguez, locutora, escritora y directora teatral, representante de la UNEAC por la sección de Teatro para Niños y Jóvenes.

Sarita Miyares, Gladys Casanova e Irene Borges.

Louis Valente explicó que desde el congreso en La Habana en 1993 no se ha realizado otro en Latinoamérica, así que 30 años después sería una segunda oportunidad para esta parte del continente. Posteriormente llamó a los participantes a realizar un análisis de cuáles son las más grandes potencialidades y principales debilidades que pudiera tener el movimiento de teatro para niños en Cuba, a bien deque sean centro de atención para enfrentar el congreso.

Se reconocieron la casi nula presencia del teatro para bebés en los repertorios y la baja preparación de las educadoras de círculos infantiles en la confección de espectáculos culturales, las que no siempre realizan actividades acordes a las necesidades de dicha edad. También se señala a la adolescencia como un grupo etario al que hay que dedicarle atención desde el teatro, promoviendo textos acordes a las necesidades de esta edad y la posibilidad de formar directores en el teatro para niños y jóvenes.

Isabel Cristina Hamze.

Otras preocupaciones de los participantes orbitaron en la presencia de pocas obras de teatro para niños sin títeres y la poca presencia de la danza vinculada al teatro dirigido a los más pequeños. El diseño teatral sería otro aspecto a mejorar dentro de las propuestas para niños en Cuba, ya que en muchas provincias no existen los especialistas y son pocas las propuestas a nivel nacional que cuentan con una buena factura respecto a la visualidad.

Más allá de debilidades que podrían afectar directamente a las propuestas teatrales, se identifica la carencia de socialización decontenidos y la necesidad de establecer alianzas entre varias instituciones que tienen al niño como centro de su trabajo, ello redundaría en la realización de un congreso verdaderamente integrador. Se insistió por otra parte en potenciar la existencia de espacios inclusivos, con el fin de aumentar las propuestas para la realizar teatro con niños sordos, ciegos, débiles visuales, o con cualquier otro tipo de discapacidad.

Un largo debate dejó entrever varios objetivos de trabajo y acciones concretas a tomar para mejorar las debilidades identificadas durante la sesión del comité ampliado en la tarde del día 13.

Luego de un receso, los participantes en la reunión identificaron entonces los aspectos más consolidados en los que apoyarse. Ante todo, los participantes reconocieron la importancia que el Estado cubano le confiere a las artes y específicamente al teatro, dentro del desarrollo de la niñez. Existe además un movimiento teatral grande con presencia en todas las provincias, incluso en muchas de ellas hay muy buen desarrollo en la enseñanza artística, con la presencia de varias escuelas de arte. Se reconoció como un aspecto fuerte, lapresencia de los instructores de arte y su trabajo con las escuelas, también el trabajo comunitario que desarrollan colectivos teatrales profesionales y aficionados, así como los propios instructores de arte y promotores culturales.

Ya al finalizar la sesión de la tarde los participantes propusieron crear subsedes en otras provincias al mismo tiempo que se celebra en La Habana el congreso y se reafirmó la idea surgida en el horario de la mañana de que exista una mesa de ASSITEJ en cada evento teatral con presencia del teatro para niños y jóvenes, a partir del 2020. Varios de los participantes hicieron hincapié en que ASSITEJ-Cuba, aunque no disponga de recursos materiales, no puede perder su autonomía como gestora del congreso. Estos y otros muchos aspectos, como el relacionado con las variedades para niños, formaron parte de las propuestas a tener en cuenta con vistas al 2023.

Louis Valente, Irene Borges y Wilfredo Rodríguez

En la sesión de la mañana del día 14, los participantes de la reunión sesionaron en la Facultad de Comunicaciones de la Universidad de La Habana. En este centro se comenzó a dibujar el cronograma de trabajo en post del congreso en el 2023 y se tomaron importantes acuerdos a través de ideas surgidas en las anteriores sesiones, que dejaron claro que el de Cuba sería un congreso totalmente diferente, ya que estarían los niños en el centro de todas las actividades, apostando por ellos para integrar el comité de curaduría de las obras, para el diseño de promociones y como el imprescindible público que son.

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