El Cochero Azul a la Televisión Cubana

Dora Alonso necesita contarse

Se trata de una nueva producción para la televisión, El Cochero Azul, basada en la obra literaria homónima con el sello de Dora Alonso. Un programa dirigido fundamentalmente a un público infantil, pero que no es el único al que se destina

Autor: Yoslen Arguiz Mondejar
 
 
 
Sus voces me hicieron regresar a la infancia, devolvieron con total frescura aquellos años en los que soñar era una experiencia que me permitía muchas veces la programación infantil de la Televisión Cubana, o la sabia de mi abuela que escuchaba todo el tiempo la radio y luego me contaba las historias para niños. 

Participé de un colectivo de programa en Canal Habana, me invitaron al ensayo de su nueva producción para la televisión, El Cochero Azul basada en la obra literaria de igual nombre con el sello de Dora Alonso quien sigue contando su historia, habita ahí, participa en el programa porque ella necesita contarse, así lo escuché decir en reiteradas ocasiones a Rafael Pérez Insua, escritor junto a José Antonio López, de esta propuesta televisiva que dirige.

Marionetas creadas por manos maravillosas cobran vida con la magia de un grupo experimentado de actores del teatro, la radio y la televisión en Cuba, entre ellos Nila Sánchez Luis, una mujer que lleva luz en sí misma, y ahora en esta producción se deja habitar por Dora Alonso.

Jóvenes talentosos como Saúl Seijó, Ana Patricia Martín, Kenia Rodríguez, José Manuel Guzmán y Falconeris Escobar, este último en la dirección de actores, encarnan a los personajes Martin Colorín, Azulosa, Azulín, el perro Azul, los Guardianes de la Torre del Sueño, la rana Casilda y el Pipisigallo.

En el intercambio con los artistas, el director de ese espacio, Rafael Pérez Ínsua, insistió en la responsabilidad que adquiere un programa como este dirigido fundamentalmente a un público infantil, pero que no es el único al que se destina.

Sostuvo que ha sido un sueño que se convierte en realidad, con una labor meritoria en producción que lleva a la pantalla una puesta estéticamente atractiva.

Colores, efectos visuales y los saberes universales del teatro coexisten para lograr un programa de referencia, que en sí mismo apuesta por nuestra identidad nacional en defensa de la belleza que habita en el alma de quienes son y sienten como niños.

Al terminar el encuentro con el colectivo del programa abandoné el salón sonriendo y lleno de esperanzas, solo pensaba en el increíble viaje que había retomado en el tiempo hacia la inocencia y el asombro, esta vez gracias a los actores y el equipo del espacio que podremos disfrutar, usted, mis hijos y yo con un capítulo semanal solo por Canal Habana, porque Dora… necesita contarse.

(TOMADO DEL SITIO DIGITAL DEL PERIÓDICO “JUVENTUD REBELDE)

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.